En un mundo cada vez más digital, es fundamental no perder de vista el valor de las bibliotecas y los libros impresos como herramientas esenciales de investigación. En una actividad reciente con mis alumnos de Primaria, les animé a investigar temas de estudio usando únicamente los libros de la biblioteca escolar, sin recurrir a internet. A través de esta experiencia, los estudiantes descubrieron que, aunque la búsqueda digital es rápida, los libros ofrecen una fuente organizada y profunda de información que requiere habilidades como la lectura crítica y la capacidad de localizar datos específicos. Además, al promover el uso de estas fuentes físicas, les recordé que no debemos depender únicamente de la tecnología para investigar, sino también valorar el conocimiento que nos brindan los libros, una práctica que sigue siendo fundamental para su formación integral y crítica. Leticia Quezada Profesora de lengua materna. |